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ERIC Digest 111 - marzo 1997

Los colegios como comunidades

por Mark A. Roval v Robert J. Rossi

Cada vez más, los educadores están poniendo mayor atención a la calidad de las relaciones que existe entre los miembros del personal y los estudiantes en las escuelas. La Asociación Nacional de Directores de Escuelas Secundarias, en su reciente publicación Rompiendo Filas por ejemplo, destaca la "personalización" de los colegios secundarios como un reto clave en la reforma de las escuelas de bachillerato. Del mismo modo, Ernest Boyer señala, en la publicación Las Escuelas Básicas, que cuidando la "comunidad" en las escuelas primarias es esencial para la educación efectiva en los primeros grados.

Es verdad, que una buena cantidad de evidencia ahora existe sugiriendo que un fuerte sentido comunitario en las escuelas tiene beneficios atanto para los miembros del personal como para los estudiantes y provee una fundación escolar básica para su mejoramiento.

¿Cuáles son los elementos comunitarios en los colegios?

A pesar de una plaga de generaliza-ciones vagas en muchas discusiones de la comunidad, un número de investigadores han intentado identificar los atributos fundamentales que componen la salud y vitalidad en las comunidades escolares . Para Anthony Bryk y y Mary Driscoll (1988), la escuela comunitaria organizada es caracterizada por su sistema de valores compartidos relacionados con la escuela y con la educación en general; actividades comunes que vinculan a los miembros de las escuelas unos con otros, y con las tradiciones escolares; y un "sentido de dedicación" en las relaciones interpersonales, se evidencia en las interacciones institucionales entre los miembros del personal y un rol mayor para los maestros que implica más que una simple instrucción en una sala de clases.

Mary Anne Raywid (1993) re-fleccionando sobre escuelas comunitarias alternativas de éxito, que ella ha estudiado, en contraste, subraya seis atributos comunes de estas escuelas: respeto, dedicación, inclusividad, confianza, autoridad y compromiso.

Nuestro propio marco de referencia al pensar en comunidad en las escuelasdesarrollado en colaboración con John Gardner de la Universidad de Stanford y refinándolo por medio de discusiones de grupo con administradores, maestros y estudiantes de los colegios secundarios locales tienen tanto en común con ambas de estas conceptualizaciones.

De acuerdo a nuestro punto de vista, en una comunidad escolar la comunicación es abierta, la participacion es abarcante, el trabajo en equipo es predominante y la diversidad es incorporada. Los miembros del personal y los estudiantes comparten una visión común de la escuela para el futuro, un sentido comunitario de los propósitos y un conjunto de valores comunes. Ellos cuidan elementos como la confianza y el respeto entre unos y otros, y reconocen los esfuerzos y logros de los demás.

¿Como la comunidad escolar afecta a los miembros del personal?

La investigación sugiere que un fuerte sentido comunitario puede facilitar a los miembros del personal sus esfuerzos instructivos y mejorar su propio bienestar personal. Bryk y Driscoll, por ejemplo, han encontrado que en escuelas con sentido comunitario la moral del personal es alta, el ausentismo del profesor es menor, y los profesores están más satisfechos con su trabajo.

Además, se ha entregado evidencia de que los miembros del personal que experimentan un fuerte sentido comunitario tienden a ser más claros acerca de las expectativas que otros tienen en la escuela acerca de ellos y tienden a reportar menos sentimientos de agobio, de abrumo o confrontados con demandas conflictivas, que otros colegios. (Royal y Rossi 1996).

El sentido comunitario entre los miembros del personal puede además ser un precursor importante para el desarrollo del sentido comunitario entre los estudiantes. En la medida que lo comunitario es adoptado por los miembros del personal, las conductas apropiadas y las actitudes serán modelos para los estudiantes, ayudándolos a madurar en su propia interrelación personal.

Observaciones similares han sido hechas en relación al desarrollo de un clima de colaboración dentro de los colegios. Stuart Smith y James Scott (1990) sugieren que en las "escuelas donde los maestros cooperan los unos con los otros, también se caracterizan por la cooperación de los estudiantes."

¿Cómo la comunidad escolar afecta a los estudiantes?

Un sentido comunitario en las escuelas puede promover una variedad de resultados positivos para los estudiantes. Bryk y Driscoll, por ejemplo, encontraron que en las escuelas comunitarias organizadas, hay menos problemas con la mala conducta de los estudiantes (por ejemplo, redución de clases, ausentismo) que los que tienen otras escuelas. Los estudiantes en estas escuelas además muestran un mayor interés académico, una mayor consecusión de logros y un menor abandono escolar.

Nuestros propios descubrimientos (Royal y Rossi) sugieren así mismo, que el sentido comunitario de los estudiantes esta relacionado con sus compromisos en las actividades escolares; con estudiantes con un fuerte sentido de comunidad siendo menos frecuente encontrar informes de inasistencia o pensamientos de abandono de la educación, y con más frecuencia se pueden encontrar sentimientos negativos si asisten mal preparados a clase. Además, hemos encontrado que los estudiantes que muestran un alto sentido comunitario se sienten menos consumidos en las escuelas.

La comunidad puede mejorar la escolaridad para todos los estudiantes, mejorando un desarrollo académico y social proveyéndoles la experiencia necesaria para prepararlos en su completa participación en una sociedad democrática. Además el sentido de comunidad puede ser un componente importante particular-mente para los programas educativos enfocando a los alumnos con riezgo de fracaso académico.

En su estudio en programas ejemplares de prevención y abandono del colegio , Wehlage y colegas (1989) observaron que, cada uno ponía considerable atención para vencer las muchas barreras que pueden prevenir a estos estudiantes de conectarse con la escuela y desarrollar un sentido de pertenencia, de ser miembros y de compromiso. En verdad ellos notaron que "los resultados claves de nuestra investigación es que, escuelas efectivas proveen a los alumnos en riezgo apoyo comunitario".

¿Cuáles son algunos factores que afectan el espíritu comunitario en los colegios?

Bryk y Driscoll junto con Fred Newmann y sus colegas (1989) han identificado una variedad de factores estructurales y organizacionales que tal vez afectan el desarrollo de la comunidad en las escuelas. Ambos estudios sugieren que los pequeños colegios sostienen mayores posibilidades para el desarrollo de lo comunitario que los grandes colegios. En verdad, para crear ambientes más personales y de apoyo, muchos reformadores han abogado para dividir grandes colegios en varias unidades pequeñas y semiautónomas. Nuestra propia investigación sugiere que este tipo de organización escolar pueda lograr incrementar un sentido comunitario tanto para los miembros del personal como para los alumnos (Royal y Rossi).

Newmann y sus colegas además indican que el sentido comunitario de los maestros es grande en las escuelas donde la conducta del estudiante es ordenada, donde los administradores reponden a las preocupaciones del profesor y muestran apoyo para la innovación, donde los maestros tienen amplio conocimiento de los cursos de sus colegas y están dispuestos a ayudarse los unos a los otros y donde los programas en horas de trabajo son ajustados a las necesidades del personal.

Joel Westheimer y Joseph Kahne (1993) advierten sin embargo, que la estructura favorable de una escuela no debiera depender de como producir un fuerte sentido comunitario por sí misma; porque el individualismo y la automía son razgos prominentes en la cultura del personal en muchas colegios. Tal vez los miembros del personal no lograrán motivarse en tomar ventaja de las oportunidades para el desarrollo de la comunidad de acuerdo a la estructura proveida.

Además no debiera asumirse que los maestros y administradores actualmente poseen las habilidades requeridas para edificar y mantener un sentido comunitario en sus escuelas. Westheimer y Kahne argumentan que los programas de entrenamiento debieran ser provistos para ayudar a los miembros del personal a comprender los beneficios de la comunidad y suplirlos con herramientas de pedagogía y otras elementos necesarios para adoptarla.

¿Como se relaciona la comunidad con otras actividades de mejoría?

Un saludable desarrollo de sentido comunitario tal vez sea necesario para el éxito del mejoramiento de actividades escolares en el largo plazo. Estas actividades pueden ser bastante per-judiciales en una escuela, a menudo moviéndose hacia cambios en roles y relaciones establecidas y desafiando criterios fundamentales acerca de la enseñanza y el aprendizaje. A menos que, una profunda red de relaciones interpersonales pueda ser tejida como actividades de mejoramiento que han sido planeadas y lanzadas, los beneficios potenciales de estas actividades, tal vez se perderán por la tensión y disención.

Nuestras recientes evaluaciones nacionales de programas de prevención de abandono escolar y en los programas para estudiantes en riezgo (Ross y Stringfield 1995) por ejemplo, sugieren que un fuerte sentido comunitario es requerido para permitir a los miembros del personal res-ponder efectivamente a los retos asociados con la implementación de estas reformas y que sean capaces de mantenerlos con trabajo adicional.

Similarmente, Liana Graves (1992) argumenta que, la creación de un contexto comunitario puede ser esencial para el éxito de reformas específicas como programas de aprendizaje cooperativo.

Investigaciones que nosotros hemos conducido en escuelas envueltas en una reestructuración completa, indica que los miembros del personal que experimentan un fuerte sentido comunitario en la escuela tienden a ser más positivos acerca del valor global de las actividades de reestructura-ción, además del progreso en la reestructuración de sus propias escuelas (Royal y Rossi).

Referencias

Bryk, Anthony S., and Mary Erina Driscoll. The High School as Community: Contextual Influences and Consequences for Students and Teachers. Madison, Wisconsin: National Center on Effective Secondary Schools, University of Wisconsin, 1988. ED302 539.

Gardner, John W. Building Community. Washington, D.C.: Independent Sector, 1991.

Graves, Liana Nan. "Cooperative Learning Communities: Context for a New Vision of Education and Society." Journal of Education 174, 2 (1992): 57-79. EJ468 096.

Newmann, Fred M., and others. "Organizational Factors That Affect School Sense of Efficacy, Community, and Expectations." Sociology of Education 62, 4 (October 1989): 221-38. EJ398 365.

Raywid, Mary Anne. "Community: An Alternative School Accomplishment." In Public Schools That Work: Creating Community, edited by Gregory A. Smith. 23-44. New York: Routledge, 1993.

Rossi, Robert J., and Samuel C. Stringfield. "What We Must Do for Students Placed At Risk." Phi Delta Kappan 77, 1 (September 1995): 73-76. EJ511 701.

Royal, Mark A., and Robert J. Rossi, "Individual-Level Correlates of Sense of Community: Findings from Workplace and School." Journal of Community Psychology 24, 4 (October 1996): 395-416.

Smith, Stuart C., and James J. Scott. The Collaborative School: A Work Environment for Effective Instruction. Eugene, Oregon: ERIC Clearinghouse on Educational Management, University of Oregon, 1990. ED316 918.

Wehlage, Gary G., and others. Reducing the Risk: Schools as Communities of Support. New York: The Falmer Press, 1989.

Westheimer, Joel, and Joseph Kahne. "Building School Communities: An Experience-Based Model." Phi Delta Kappan 75, 4 (December 1993): 324-28. EJ474 295.


Un producto de ERIC Clearinghouse on Educational Management • Facultad de Educaci—n, Universidad de Oregon • Eugene, Oregon 97403

Este articul— se public— gracias a la Universidad de Oregon y se tradujo por CENLADEC (Centro Latinoamericano para el Desarrollo, la Educaci—n y la cultura). De la Universidad de Playa Ancha. El art'culo es de difusi—n pœblica y se puede reproducir libremente.


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Fono: 56-32-283504 • Fax: 56-32-280671
Traducci—n por Amado Lascar, amado@darkwing.uoregon.edu

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